Monday, March 30, 2009

La Guerra Fría

Definiciones Guerra Fría

 

Documento Nº 1 “La Guerra Fría es la forma procedente del agresivo comunismo mundial, de la confrontación político-espiritual y psicológico-propagandística con el mundo no-comunista. En la Guerra Fría, el comunismo mundial quiere, en primer lugar, dominar la conciencia de las masas. Por tanto, el mismo trata de que su influencia penetre en todos los ámbitos vitales de la sociedad en los Estados no-comunistas. La meta suprema de la guerra fría radica en el completo dominio, descubierto u oculto, del mundo no comunista. A tal efecto se utilizan preferentemente medios no-militares. No obstante, de vez en cuando también puede recurrirse a medios militares. Los éxitos comunistas en la Guerra Fría pueden conducir a situaciones revolucionarias”

Fuente: Manual de Temas Militares de la República Federal Alemana, Alemania Federal, 1963. (En: Pereira Castañeda, Juan, Ob. Cit., Página 13)

 

 

Documento Nº 2 “La Guerra Fría constituye un rumbo político agresivo que tomaron los círculos reaccionarios de las potencias imperialistas, bajo la dirección de Estados Unidos e Inglaterra, a raíz de la Segunda Guerra Mundial 1939-1945 (…) La Guerra Fría esta orientada a no permitir la coexistencia pacífica entre Estados de diferentes sistemas sociales, a agudizar la tensión internacional y a crear las condiciones para el desencadenamiento de una nueva guerra mundial (…) En la práctica la política de Guerra Fría se ha hecho patente en la creación de bloques político-militares agresivos, en la carrera de armamentos, en el establecimiento de bases militares en el territorio de otros Estados, en la histeria de la guerra, en la intimidación de los pueblos amantes de la paz (…), en la desorganización de las relaciones económicas pacíficas, en los intentos de sustituir por la violencia y la dictadura las normas generalmente reconocidas de las relaciones diplomáticas entre los Estados”.

Fuente: Gran Enciclopedia Soviética, Moscú 1970. (En: Pereira Castañeda, Juan, Ob. Cit., Página 16)

 

 

Documento Nº 3 La Guerra Fría es el enfrentamiento entre soviéticos y norteamericanos, motivado por sus ambiciones e intereses contrapuestos, por el choque entre dos ideologías de pretensión universal, encarnadas cada una de ellas en un estado con poder suficiente para hacer de él un candidato a la hegemonía.La Guerra Fría es la mayor guerra de todos los tiempos. No ciertamente la que ha costado más vidas, Gracias a Dios, aunque su pretendida frialdad no debe deslumbrarnos, es la primera en la que se ha puesto en juego el dominio del mundo entero e incluso del espacio circundante, la primera que ha enfrentado, por encima de interese y pasiones a dos recetas de una bondad automática y universal. Sería ridículo plantearla como una lucha entre el bien y el mal. …Cada uno se ha ido acostumbrando a ver en el adversario un fuera de la ley contra quien todos los golpes estaban permitidos. El milagro es que haya podido establecerse entre estos dos mundos así enfrentados, una especie de coexistencia y que paulatinamente el diálogo y el esfuerzo de comprensión, hayan ido suplantando al ataque. Hay que reconocer que el mérito corresponde especialmente a los armamentos nucleares. La guerra fría ha cortado en dos pedazos ciudades y países, ha creado y destruido naciones, ha puesto las armas en manos de decenas de millones de hombres, ha acabado con centenares de miles de ellos, ha suscitado entusiasmo, sufrimientos y miedos… sin duda no podría haber sido evitada.

Fuente: Andre Fontaine, Historia de la Guerra Fría, Editorial Luis Caralt, Barcelona 1970. Página 8. (El autor de la obra es francés y la primera publicación de esta obra se realizó en Francia el año 1970)  

 

 

Documento Nº 4 “El concepto Guerra Fría es de origen norteamericano. Lo inventó en 1947 el periodista Herbert B. Swope para su uso en un discurso del senador Barnard Baruch. Lo recogió otro periodista Walter Lipman que lo popularizó en una recopilación de sus artículos titulada La Guerra Fría. Estudio de la política exterior de los Estados Unidos. A finales de los años cuarenta la expresión había ganado carta de naturaleza y se utilizaba para designar al complejo sistema de relaciones internacionales de la posguerra, la pugna entre las dos superpotencias por la hegemonía mundial y la aparición de un abismo de hostilidad y temor entre los dos grandes bloques geopolíticos”

Fuente: Gil, Julio, La Guerra Fría: La OTAN frente al Pacto de Varsovia, Editorial Siglo XXI Madrid 1998. Página 7

 

 

Documento 5: La Guerra Fría Los cuarenta y cinco años transcurridos entre la explosión de las bombas atómicas (1945) y el fin de la Unión soviética (1991) no constituyen un periodo de la historia homogéneo y único… Sin embargo, la historia de este periodo en su conjunto siguió un patrón único marcado por la peculiar situación internacional que lo dominó hasta la caída de la URSS: El enfrentamiento constante de las dos superpotencias surgidas de la segunda guerra mundial, la denominada Guerra Fría. “La guerra no consiste sólo en batallas, o en la acción de luchar sino que es un lapso de tiempo durante el cual la voluntad de entrar en combate es suficientemente conocida” (Hobbes, capítulo 13) La guerra fría entre Estados Unidos y la URSS fue un periodo de tiempo con esas características. Generaciones enteras crecieron bajo la amenaza de un conflicto nuclear global que, tal como creían muchos, podía estallar en cualquier momento y arrasar a la humanidad. La singularidad e la guerra fría estribaba en que, objetivamente hablando, no había ningún peligro inminente de guerra mundial. Más aun: pese a la retórica apocalíptica de ambos bandos, sobre todo del lado norteamericano, los gobiernos de ambas superpotencias aceptaron el reparto global de fuerzas establecido al final de la segunda guerra mundial. La URSS dominaba o ejercía una influencia preponderante en una parte del globo: la zona ocupada por el ejército rojo y otras fuerzas armadas comunistas al final de la guerra, sin intentar extender más allá su esfera de influencia por la fuerza de las armas. Los Estados Unidos controlaban y dominaban el resto del mundo capitalista, además del hemisferio occidental y los océanos, asumiendo los restos de la vieja hegemonía imperial de las antiguas potencias coloniales. En contrapartida, no intervenían en la zona aceptada como hegemonía soviética La delimitación de influencias estaba clara en Europa y en Japón… La disputa por la influencia se manifestaría en los antiguos imperios coloniales, que para1945, en el caso de Asia ya se avizoraban síntomas de desintegración. Como la orientación futura de los nuevos estados poscoloniales no estaba clara, fue en esta zona donde las dos superpotencias siguieron compitiendo en busca de apoyo e influencia durante toda la guerra fría, allí era donde resultaban más probables los conflictos armados que acabaron por estallar (Corea y Vietnam son los más característicos) … La paz se mantuvo durante la guerra fría porque a pesar de la retórica utilizada por ambas parte, ninguna de ellas estaba dispuesta a llegar al enfrentamiento directo, por tanto, una de las premisas durante este periodo era que la coexistencia pacífica entre ambas potencias era posible. … Como ejemplos claros de esta situación tenemos la Guerra de Corea en 1950-53 y la crisis de los misiles en Cuba en 1962. En ambos casos las partes no se arriesgaron a comenzar el enfrentamiento directo porque conocían los riesgos que ello significaba. En el caso de Corea, Estados Unidos participó directamente, mientras que la URSS lo hizo de manera encubierta a través de los Chinos. Esa situación la sabían los norteamericanos, pero se mantuvo en secreto porque se dedujo que lo último que quería Moscú era un enfrentamiento abierto. En la crisis de los misiles en 1962 ambas partes retrocedieron y lograron salir del problema sin verse involucrados en la guerra directa. … La URSS aprendió durante la guerra fría que los llamamientos de Estados Unidos a “hacer retroceder al comunismo” no eran más que propaganda, ya que lo que primaba realmente era el respeto a la esfera de influencia soviética Una vez que la URSS se hizo con armas nucleares, atómica 1949, hidrógeno 1953, ambas superpotencias dejaron de utilizar la guerra como arma política en sus relaciones mutuas, pues era el equivalente a un pacto suicida. Sin embargo, ambas superpotencias se sirvieron de la amenaza nuclear… la confianza de que no se utilizarían parecía estar justificada, pero al precio de desquiciar los nervios de varias generaciones. El ejemplo más significativo es la crisis de los misiles cubanos.

Libro: Hobsbawn, Eric, Historia del Siglo XX, Editorial Crítica, Buenos Aires, 1998. Página 229-233

 

 

Documento Nº 6 “La Guerra fría fue una pugna por la influencia mundial entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Los dos países emplearon diversos métodos, aunque nunca llegaron a lanzar un ataque directo y total contra sus respectivos territorios. La creación de alianzas rivales, la presentación de ayuda militar y económica a los estados que eran clientes suyos y a los que aspiraban a serlo, una masiva y costosa carrera armamentista, las campañas de propaganda, el espionaje, la guerra de guerrillas, la lucha contra la subversión y los asesinatos políticos fueron los métodos que usaron. La Guerra Fría fue uno de los conflictos más largos de la historia de la humanidad, ya que duró más de setenta años (1917-1991), con algunos períodos en los que disminuyó la hostilidad. Fue también la guerra con mayor alcance de las que ha habido en el mundo: se hizo en todos los continentes del globo, y teniendo en cuenta la carrera del espacio, también se hizo por encima de ellos. Asimismo, fue uno de los conflictos más costosos, no sólo por el número de vidas que se perdieron, sino también por los recursos que se consumió. Al final, la unión Soviética se derrumbó, y el comunismo expiró, al menos la forma de comunismo que existía en dicho país. Pero, como señala Mijail Gorvachov, ambos bandos sufrieron numerosas pérdidas. Estados Unidos perdió muchas vidas y, además, consumió enormes recursos económicos, y los principios democráticos en los que se fundamentaba la nación norteamericana corrieron peligro”.

Fuente: Ronald Powaski, La Guerra Fría, Estados Unidos y la Unión Soviética, 1917-1991, Editorial Crítica, Barcelona 2000. Página 9. (El autor de la obra es inglés)

 

 

Documento Nº 7 “La Guerra Fría presenta tres rasgos principales: una incompatibilidad total entre dos sistemas agrupados alrededor de dos ciudadelas, Estados Unidos, escudo del mundo occidental, y la URSS, defensora de las comunidades socialistas; una imposibilidad de desarrollar hasta el fin la lógica del conflicto, a partir del momento en que los dos sistemas centrales están equipados con armas nucleares; una propensión a utilizar estrategias indirectas para desestabilizar al otro. La Guerra Fría no desemboca, como los conflictos anteriores, en la eliminación del adversario (…)”

Fuente: J. Gonzáles, Historia del mundo contemporáneo, Editorial Edebe, Barcelona 2001, página 235. (El autor es español)

 

 

Documento 8: La Guerra Fría fue un largo y complejo periodo, entre 1947 y 1991, que cambió la fisonomía de buena parte del planeta. Se trata de un conflicto global de carácter económico, político, ideológico y cultural entre dos bloques antagónicos, liderados respectivamente, por Estados Unidos y por la URSS. La Guerra Fría mantuvo un estado permanente de tensión internacional; la confrontación este-oeste no fue directa, sino que se hizo a través de terceros países en zonas próximas a los límites de ambos bloques.

Fuente: Joaquín Prats, Historia del Mundo Contemporáneo, Editorial Anaya, Barcelona 2002. Página 303. (El autor es español)

 

 

CARACTERÍSTICAS DE LA GUERRA FRÍA 1. Se organizó un sistema bipolar rígido, en el que no cabían las posiciones intermedias, que alineaba a dos bloques de países agrupados entorno a dos potencias imperiales, Estados Unidos y la Unión Soviética. El mundo de la pos guerra había sido preparado para contemplar la hegemonía de los tres grandes, pero el agotamiento del Reino Unido y los graves problemas que le acarreó su proceso descolonizador le forzaron a descargar paulatinamente sus responsabilidades internacionales en los norteamericanos que se convirtieron en los gendarmes occidentales frente al bloque liderado por la URSS.

2. La tensión permanente entre los dos polos, motivada por la búsqueda del equilibrio estratégico en un mundo profundamente alterado por la Segunda Guerra Mundial y sometido a continuos cambios en la posguerra. La necesidad de una reafirmación permanente del liderazgo de las dos superpotencias, el forzado alineamiento de las demás naciones y el continuo rearme militar e ideológico, son las consecuencias más importantes de la búsqueda del equilibrio, que haya en la carrera nuclear su máxima expresión.

3. Se establece una política de riesgos calculados destinada en un primer momento a la contención de los avances del adversario y luego a disuadirle de cualquier acto hostil, pero evitando provocar un conflicto de carácter mundial. Esta política condujo a la continua aparición de puntos calientes (Corea, Berlín, Cuba, et.) , Donde los bloques midieron sus fuerzas, dispuesto a volver a las negociaciones cuando los riesgos fueran excesivos para ambos. La incertidumbre ante las intenciones y la capacidad de resistencia del adversario forzaban a un continuo incremento de la capacidad ofensiva de los bloques, ya que el último riesgo a asumir, presente en los planes de los estados mayores, sería la Tercera Guerra Mundial.

 

4. El papel asignado a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como foro de discusión entre los bloques, último recurso ante las crisis y, a la vez, escenario de la propaganda de los adversarios. Pese a los efectos negativos del veto, el Directorio Mundial que representaban los miembros permanentes del Consejo de Seguridad y el creciente protagonismo de la asamblea General y del Secretario, convirtieron a la ONU en una vital plataforma de diálogo en unos años en los que el lenguaje internacional parecía cargado de connotaciones bélicas.

Fuente: Julio Pecharramán, La Guerra Fría, La OTAN Frente al Pacto de Varsovia, Editorial Siglo XXI, Madrid 1998. Página 8

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El siglo XVIII

Material 5° Año

El siglo XVIII

 Un siglo de grandes cambios

El siglo XVIII o Siglo de las Luces enmarca una serie de cambios que alteraran la vida del hombre. Cambios en la vida intelectual, en la vida política, en la vida económica y en la religiosa.

I. Cambios Políticos

  • Se delimitaron las fronteras terrestres europeas a principios del siglo XVIII, las cuales habían sido trazadas por las guerras dinásticas y comerciales. Su fin se realizó en una serie de tratados – Westfalia, Pirineos, del Norte, Utrecht – donde a través de éstos Inglaterra aumentó su poder colonial a expensas de Francia – le quita la Luisiana – y España y consiguió un monopolio comercial con sus colonias – el de esclavos -. Las Provincias Unidas – hoy Holanda – habían dejado de ser una potencia por la guerra de independencia que habían llevado adelante y por la dura competencia comercial que le hacia Inglaterra.

Estos tratados trajeron una serie de consecuencias políticas y que dejaron a Gran Bretaña como la gran potencia comercial dirigente, pero su influencia dentro de Europa fue de corta duración. Austria habían extendido su poder y autoridad. Los turcos venían en franca decadencia y el poderío de su imperio ya estaba muriendo, ahora solo puede defender sus fronteras. Suecia, España y las Provincias Unidas se encontraban también en su ocaso, y sus lugares fueron ocupados por Rusia y Prusia. Entre las grandes potencias solo Francia parecerá inalterable, aunque había perdido gran cantidad de sus posesiones ultramarinas – pero tenía aún la mayor fuerza militar y la población más numerosa, y su corte era la envidia de todos los monarcas -.

II Cambios sociales

  • Crecimiento de la población europea. Se habla del siglo XVIII como una verdadera explosión demográfica. Será en este siglo que aparecen los registros y censos de población, pero recién a principios del siguiente se realizarán anualmente. Estos censos y registros traerán un control mayor del gobierno sobre la población. Parece que la población europea pasó de 100-120 millones en 1700 a 120-140 millones en 1750, y a 180-190 millones en 1800. Todos los países contribuyeron a esta expansión, pero variando el grado de importancia. Esta explosión demográfica se vio favorecida por el descenso de la mortalidad desde 1740 – influenciado esto por las nuevas técnicas médicas, la mejor alimentación y el fin de las grandes matanzas por guerra -. Pero ese descenso se relaciona con el aumento de la natalidad, ya que a finales del siglo XVIII se da una tendencia al ascenso del índice de natalidad. Al respecto de las consecuencias de esta explosión demográfica las opiniones estaban divididas en la época: a) Malthus opinaba que sin guerras, sin plagas, sin hambres y sin el ejercicio de otras “restricciones preventivas” – como la emigración y la abstinencia – el número creciente de bocas agotaría rápidamente la capacidad de la nación para autoalimentarse y desembocaría pronto en hambre y el desastre. b) Otros opinaban que una población en crecimiento contribuiría a la felicidad humana y que era la disminución y no la expansión lo que debía preocupar. Una población creciente, al aumentar el número de trabajadores, debía ser un bien absoluto – principio mercantilista –, y según los fisiócratas mientras la tierra sea la fuente de la riqueza de las naciones, más brazos para trabajarla y labrarla sería mejor.

II. Cambios Económicos

  • Aparición de nuevas teorías económicas. La fisiocracia es uno de ellos, y de la mano de Quesnay, Dupont de Nemours y Mirabeau se desarrollará mayoritariamente en Francia. La fisiocracia aparece entre 1760-1780 y para 1780 ya todo el mundo en Francia la había olvidado, pero será la base para teorías venideras. La palabra fisiocracia es de origen griego y significa “gobierno o dominio de la naturaleza”. En Francia durante veinte años un conjunto de hombres se agrupó en torno a esta idea. Creían en la existencia de un orden natural que regia la vida  y las relaciones de los hombres y de los pueblos. Afirmaban que solo la agricultura rendía un producto neto, pensaban en la “esterilidad de la industria” y el comercio frente a la agricultura  como fuente de riquezas. Querían fomentar la gran empresa agrícola a semejanza de Inglaterra, establecer un solo impuesto, sobre la agricultura que sustituyera a todos los demás. La primer medida que se debía tomar para salvar la agricultura era la de liberalizar el comercio de granos. Los fisiócratas comenzaron por querer  restaurar las finanzas de Francia. Se basaron para esto en que la agricultura produce riqueza, Quesnay dice que el dinero en sí no es riqueza, y solo puede dar provecho si con él se pueden adquirir bienes productivos. El único bien productivo de donde se pueden extraer otros bienes productivos sin que se altere es la agricultura. Por lo tanto es la que nos puede dar una infinita riqueza. Las otras ramas de  la producción son técnica o económicamente transformadoras. El valor agregado por la industria y el comercio no son ni más ni menos que el valor del trabajo del hombre. Para Quesnay era evidente que la nación se empobrecía por el gasto del lujo y la extravagancia de los privilegiados, que llevaban una vida desmedida a sus medios y que consumían no solo su ingreso sino su capital, esto obviamente hizo que la aristocracia no viera con buenos ojos a los fisiócratas, y cada vez que estos llegaron al gobierno no pudieron realizar grandes reformas. Propiedad, libertad y seguridad, estas son las premisas del orden natural que exigen. Buscan un estado interventor , con un despotismo legal y donde el rey esté al tanto de las leyes y derechos y haga cumplirlas, pero que deje todo en manos de la ley natural que se rige sola.
  • Tierra y campesinos. Aún en este siglo, la tierra sigue siendo la fuente principal de riqueza para todos los estados europeos, y era en la tierra donde la mayor parte de los europeos se ganaba la vida. Las familias campesinas representaban un 75 % de la población en Prusia, un 80 % en Francia, y así sucesivamente. Esta importancia en la agricultura era común a todos los países, pero los tipos y los métodos de cultivo, el grado de complejidad, el sistema de propiedad de la tierra y la situación social de los cultivadores variaban de un país a otros. En el caso de Inglaterra vemos que poco a poco se va sucediendo el “enclosure” – cercamiento – por lo cual los propietarios que tenían sus propiedades dispersas, las concentraron para poder aprovecharlas mejor, llevando a cabo transformaciones técnicas e introduciendo nuevos cultivos, que provocaron fuerte rendimientos con el consiguiente abaratamiento de los productos agrícolas. Esto tendrá claras consecuencias sociales, los pequeños propietarios van a ir siendo poco a poco expulsados de sus  por el poder de los grandes terratenientes y la aristocracia que aún conservaba derechos sobre la tierra. Esta expulsión de los pequeños propietarios los llevó a buscar trabajo como peones en las zonas rurales, en las minas o en las ciudades. Pero frente a la situación francesa en Inglaterra los pequeños propietarios tendrán mucha fuerza.

El caso de Francia es un poco más particular, ya que las relaciones feudales en esas regiones aún se mantenían fuertemente, y la mayor parte de las tierras estaban en manos de la nobleza quien arrendaba o tenía en sus tierras gente que les trabajaba y le pagaba en especias o dinero. Esto hizo que la pequeña propiedad en Francia sea escasa y que la burguesía no tuviera la misma suerte que en Inglaterra donde ya se había introducido a la vida rural con sus propiedades.

Aunque en Inglaterra la iniciativa para el mejoramiento procedió en gran medida de granjeros y ganaderos emprendedores, en Francia provino de los esfuerzos combinados de nobles innovadores ansiosos de ganancias, de fisiócratas que creían que la tierra era la fuente de riqueza y del propio gobierno que en 1761 creo un departamento de Agricultura y fomentó la formación de sociedades locales para promover las nuevas ideas. Estos elementos serán el génesis de la revolución agraria, que junto a la explosión demográfica y a la revolución industrial cambiarán al mundo.

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Las Revoluciones Burguesas

Textos e interpretaciones

“Palmer y Godechot, en el Congreso Internacional de Ciencias Históricas en Roma, en 1955, plantean que la Revolución Francesa no fue más que… un aspecto de una revolución occidental o, con mayor precisión, atlántica, que comenzó en las colonias inglesas poco después de 1763, se prolongó a través de las revoluciones de Suiza, de los Países Bajos, de Irlanda, antes de alcanzar a Francia entre 1787y 1789. De Francia rebotó a los Países Bajos, se extendió a la Alemania renana, a Suiza, a Italia, Malta, el Mediterráneo oriental y Egipto… Más tarde ampliará su ámbito hacia otras países de Europa y de América Ibérica. De este modo la Revolución Francesa se integrará en la gran revolución atlántica.” Mannfred Kossok, “Las revoluciones burguesas.”, 1989. 

“Para captarla [la revolución francesa] en todas su magnitud, es preciso situarla en una perspectiva que trascienda los límites de Francia. No es un hecho meramente francés. Los acontecimientos de inscriben en un movimiento mucho más amplio. Hay una cierta orientación de la historiografía actual, tanto en Francia como en los Estados Unidos, que insiste en los vínculos entre esta Revolución y otros movimientos. En efecto si examinamos la cronología de las agitaciones revolucionarias – y hubo varias – descubrimos que entre ellas hay paralelismos y hasta sincronismos. [...] De 1776 a 1783, el movimientos más importante anterior a la Revolución Francesa es la Revolución Norteamericana… entre 1789 y 1805 se desarrolla la Revolución Francesa… En Europa tras 1820 estallan revoluciones en España, Bélgica, Grecia, Alemania, Italia, Austria, Holanda…[...] Este enfoque llama la atención sobre la universalización del movimiento y acerca de que el período comprendido entre 1780 y 1850 es un período de excepcional agitación. Destaca la inadaptación de las estructuras, instituciones, y la discordancia  entre el Antiguo Régimen y las nuevas aspiraciones de la burguesía. Sugiere que todo el Antiguo Régimen estaba en crisis y que las causas de la Revolución hay que buscarlas fuera de Francia.”

René Remond, “El antiguo régimen y la Revolución 1715-1815.”, Colección de Historia de Francia” 

Cronología de los Movimientos Revolucionarios

 

País

Año

Gran Bretaña

1688

Estados Unidos

1776

Francia

1789

Haití

1794

Virreinato del Río de la Plata

1810

Virreinato de Nueva España

1810

Alto Perú

1810

Chile

1810

España

1820

Portugal

1820

Grecia

1821

Brasil

1822

Polonia

1831

Hungría, Italia y Prusia

1848

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Wednesday, August 27, 2008

Historia Local

HISTORIA LOCAL Y ORAL
El estudio de la historia local es importante en un mundo en el cual la globalización tiende a homogeneizar las vidas, los gustos y las ideas, el rescate de las diferencias y acciones de los sujetos a escala local es uno de los medios que nos pueden ayudar a mantener las identidades e historias que dan vida a cada una de las comunidades.


Ponencia para el I Congreso de Historia Local.
Alicante Diciembre 1995


Nuevos Recursos para la Historia Local

  Durante generaciones los historiadores han aportado diversos puntos de vista sobre el pasado, a veces teniendo que releer las mismas fuentes. La utilización de las tecnologías de la información desde la década de los ochenta ha favorecido la generalización de herramientas estadísticas, sistemas de gestión bases de datos y procesadores de texto que han contribuido a agilizar las tareas de vaciado de las fuentes. La ausencia de planteamientos a largo plazo contribuye a que informaciones, que ya fueron procesadas usando medios informáticos, sea necesario volver a tratarlas por desconocimiento, adecuación, compatibilidad o porque el diseño de los programas de captura fue restringido a un objetivo inmediato no pensando en su reutilización.

  La mayor difusión de las tecnologías, el abaratamiento de los costes, la generalización de las comunicaciones y la existencia de grupos de historiadores con formación tecnológica complementaria y sobre todo la demanda de fuentes históricas y artículos accesibles ‘en línea’ están contribuyendo a extender el uso de Internet entre los historiadores y a la puesta en común de los fondos con soporte digital.

  Es la aparición del World Wide Web (en adelante Web o telaraña mundial), un sistema sencillo de búsqueda, recuperación y diseminación de información, que aprovecha las posibilidades de conexión entre redes de ordenadores de Internet, lo que ha generado una explosión de recursos poniendo en la red todas las posibilidades de difusión interactiva y ‘en línea’ de fuentes, textos, imágenes, sonido y video. Los documentos almacenados en un equipo informático tienen una forma de localización homogénea en todo el planeta: el URL (localizador uniforme de recursos), que indica una dirección de un equipos informático, una cadena de directorios y un nombre de archivo. Todos los documentos están escritos bajo unas normas comunes (html). El Web ha permitido una impecable presentación de la información simplificando las búsquedas y facilitando los enlaces entre documentos ubicados en ordenadores que se hallan distantes geográficamente.

  La experiencia del Web hasta ahora se caracteriza por la innovación. El primer contacto nos muestra en la pantalla del ordenador una página similar a una revista gráfica en color. A través de un sistema de marcas realizamos directamente llamadas a otros documentos. Estas páginas son actualizadas, revisadas, actualizadas y enriquecidas periódicamente por un responsable de la edición. Tras estos responsables se encuentran, en ocasiones, proyectos respaldados por organizaciones creadas especialmente para los mismos y con recursos tecnológicos, humanos y financieros que explicaremos mas adelante.

  Los materiales introducidos actualmente en la Internet son de muy diverso tipo, desde papiros egipcios, imágenes de la antigüedad clásica, manuscritos medievales, colecciones cartográficas, libros y textos de la ilustración, panfletos de la revolución francesa, tablas demográficas, estadísticas electorales.., Este material retrospectivo se complementa con fuentes de prensa escrita ya elaboradas directamente para su difusión en Internet o archivos de las Administraciones Públicas o empresas privadas cuyo sistema de gestión permite el almacenamiento digital y la consulta en línea.

  De esta forma podemos acceder a mas de setenta mil páginas que hacen alguna referencia a la palabra historia, en el momento de escribir este artículo las páginas dedicadas específicamente a la historia son algo mas de cuatro mil.

  Cada página, o varias de ellas, se encuentra en un ordenador que actúa de nodo y generalmente esta localizado en una Universidad. A esta información existente podemos acceder desde nuestro equipo a través de diversos caminos ya que cada documento puede hacer referencia a los demás mediante ‘enlaces hipertextuales’, el usuario solo tiene que apuntar con el ratón del ordenador la palabra u objeto marcado y el documento a que se refiere se visualiza en pantalla.

  Existen diversos tipos de páginas de difusión de la información de interés para el historiador, para diferenciarlos los hemos denominado proyectos, catálogos, recursos de la Administración Pública y el Correo electrónico.

  Existen en primer lugar proyectos de Universidades, Asociaciones o Instituciones. Estos proyectos tienen una infraestructura organizativa, es decir, una entidad, un presupuesto, dirección, empleados, oficinas.., y suelen apoyarse en los medios tecnológicos y el equipo de mantenimiento de los sistemas de información de las Universidades. Proyecto es la base de datos de Historia económica de Escocia (1550-1780).

  En segundo lugar existen índices o catálogos de materiales relativos a documentos sobre historia. En general se trata de recopilaciones de trabajos colectivos o individuales, en ocasiones organizados según diversos criterios. La estructuración de estos índices tiene generalmente cinco vertientes: una cronológica con sucesivas fases (Arqueología, Historia Antigua, Medieval, S. XIV..,), una segunda organizada por países agrupados geográficamente (Europa, América, Asia..,), una tercera agrupada por temas (Historia Militar, de la mujer, el Renacimiento.,) una cuarta que agrupa según los materiales (Revistas, fotografía, cuadros, reproducciones facsímil..,) y finalmente una quinta que agrupa según la Institución cuyo nodo alberga el documento.

  En tercer lugar esta la información que esta generando la propia Administración y que es susceptible de consultarse por medios telemáticos. Es obligado en este apartado referirse a la situación en España, es creciente el interés en las Administraciones Públicas por favorecer el desarrollo de estándares que faciliten el intercambio de información así como las consultas en línea.

  En cuarto lugar existen recursos de consulta utilizando el correo electrónico, bien directamente, bien a través de listas de distribución.

  Según el diario Le Monde, antes de diez años Internet superará como medio de difusión a todos los ”media’. Estamos, en el momento de redactar este artículo, en el nacimiento de este proceso que no se limita a la investigación en las Facultades de Historia o la enseñanza en los Institutos, sino que es un fenómeno que afecta a la vida cultural de toda la población. El éxito de Internet se basa en su comodidad y sencillez. Basta con disponer de un ordenador conectado a Internet desde casa o la facultad. Instalar y manejar una aplicación para rescatar documentos de la red es muchos menos complicado que utilizar un procesador de textos para capturar documentos del disco duro. Internet está convirtiéndose en un medio importante de penetración cultural.

  Cualquier persona puede medir la oferta y demanda de información a través de la red. En efecto cada consulta a un documento es registrada en el ordenador principal que automáticamente elabora estadísticas mensuales, semanales o diarias a diversos niveles. El crecimiento mensual de la información sobre Historia es superior al 100% en casi todos los lugares visitados, existiendo diferencias en cuanto a los temas, países y épocas. El crecimiento espectacular de las telecomunicaciones en la próxima década y los movimientos de la industria informática y editorial en la adquisición de archivos abren las perspectivas de explotación de un capital que a menudo a estado expuesto a las iras de la naturaleza o las amenazas de los insectos.  

Proyectos de Historia local.

El contenido de los proyectos es muy heterogéneo aunque todos tienen algo en común: proponen la creación de fondos de materiales que estén estructurados y sean susceptibles de un tratamiento posterior por parte de investigadores utilizados con fines docentes o de consulta.

  Los proyectos tienen objetivos diferentes, pueden estar vinculados a las fuentes de historia local de un área concreta (por ejemplo Essex, Escocia..,) con fines de conservación, acceso y tratamiento. Otros se centran en aspectos temáticos concretos como las genealogías (estas últimas ya en fase comercialización). Podemos encontrar proyectos referidos períodos y relativos a los fondos existentes en una Institución concreta.

  Entre los grupos comentados existen proyectos con entidad propia, al institucionalizarse y detentar la propiedad jurídica de los materiales parecen presentar mas posibilidades de futuro y obtener medios de autofinanciación. En ocasiones, tras cada proyecto encontramos una entidad organizada, con personalidad jurídica, directivos, personal de administración, medios de financiación y respaldo tecnológico, programas de catalogación propios que se comercializan, y una especialización concreta orientada hacia un sector de la demanda. En ocasiones estas entidades ya disponen de medios de financiación propios, vía consumidores o vía patrocinio.


Un texto de José Carlos Sebe Bom Meihy - Universidade de São Paulo - Brasil


Historia oral ¿”de quién”, “para quién” y “por quién”?

Según lo anteriormente argumentado, la historia oral sería una práctica generalizada y no el espacio de poder de una elite especializada.[1] Sería una práctica pública capaz de elaborar proyectos útiles a la sociedad y no sólo de ejercicio teórico y, casi siempre, aislado de los “otros”. Los oralistas serían personas capaces de ejercer la práctica de la inclusión social basada en la expresión de la memoria y la identidad grupal. Todo ello, hecho con rigor y agudeza. Se habla de método en la elaboración y desarrollo de proyectos, condición que no privilegia sólo a los académicos. No pretendemos, pues, afirmar que únicamente los universitarios están capacitados. Tomemos por ejemplo a las feministas, quienes a través de una militancia constante demostraron sus condiciones de participación social y revirtieron el papel histórico de las mujeres; ellas actuaron, en un sentido gramciano, como las intelectuales orgánicas de su propia condición. Consideramos que el mismo razonamiento aplica a las víctimas de procesos brutales de dominio o de orientación del trabajo. Entonces, en lugar de “actores”, “informantes” u “objetos de estudio”, los participantes de cualquier aventura analítica serían “colaboradores,” es decir,  artífices de su propia historia y personajes en busca de una definición política en procesos sociales.

 

Son famosas las opiniones de algunos practicantes de la historia oral que relativizan posiciones que refutan la calidad o competencia de sectores distintos, proponiendo que la Universidad sea el forum exclusivo de la historia oral. La posibilidad de suponer intelectuales orgánicos, por ejemplo, ha llevado a algunos autores a evocar constantemente palabras como “banalización” o “trivialización.”[2] Partiendo del principio refutable de que la buena historia oral puede ser realizada por buenos oralistas (y no sólo por los académicos), se expone una faceta que demuestra la casi brutalidad que separa los trabajos buenos de los trabajos malos, a partir del marco universitario. Es curioso el hecho de que, en lo que respecta a los literatos, no se ha aplicado el mismo criterio. Intelectuales renombrados y autores de obras relevantes en el mundo literario no son criticados por su escolaridad. Tan sólo por citar un ejemplo extremo pero significativo: José Saramago, Premio Nobel de Literatura, no pertenece a ningún departamento universitario, y aún así goza de prestigio por el reconocimiento de su producción. Entonces, nos preguntamos, ¿por qué no reconocer la validez de los trabajos de historia oral, siempre que sean buenos y estén debidamente fundamentados, aunque no sean obra de académicos?

 

Esta reflexión hace posible el debate que cuestiona el objeto disciplinario de la historia oral. A fin de cuentas ¿de quién, para quién y por quién debe hacerse la historia oral? Si bien ya está esbozado el “por quién”, falta responder el “de quién” y “para quién”. Al mismo tiempo, dichas preguntas señalan los objetivos básicos de la historia oral como disciplina: la identidad y la memoria.

 

Uno de los debates más evitados de la historia oral es la interrogante del “de quién” y del “para quién” se desarrollan investigaciones en esa área. En una propuesta que se engalana con características innovadoras, el “de quién” es fundamental, porque señala la función de los agentes culturales capaces de animar el proceso de inclusión social. En este sentido, como exaltamos a los participantes de un proceso reivindicatorio como “intelectuales” de su propia cuestión social, es precisamente de ellos de quienes hablamos. Por consiguiente, la historia oral debe, prioritariamente, ser realizada por agentes de la comunidad a la que está destinada.[3] Evidentemente, no presuponemos ninguna exclusión - a fin de cuentas, ya definimos que la historia oral es un procedimiento que se realiza en la democracia, y en consecuencia, abriga corrientes de opinión distintas. Pero los antes denominados “actores sociales” o “informantes” son ascendidos ahora a la condición de “ciudadanos.” Por otro lado, como agentes muchas veces históricamente desprestigiados, esos ciudadanos, cuando son atendidos por otros mediadores, pueden (y deben) reconocerse como “colaboradores”. Por haberse considerado “vencidos”, muchos de los tipos sociales excluidos de las consideraciones sociales se relegan a un confinamiento histórico y se someten a la eventualidad de los análisis. Sin embargo, el superar esa condición sustrayéndola a los agentes de su propia trayectoria, es tarea de grupos casi siempre ajenos al proceso. Sin duda, la polarización entre quien vive el proceso y quien reúne datos para interpretarlo, forma parte de la elaboración de la Historia, y en esta última no se incluye la memoria. La identidad, a su vez, pasa a ser definida por otros, y no por los agentes del proceso.

 

Pero ¿para quién deben realizarse los trabajos de historia oral? El conocimiento se entiende como hecho social, según Pollak, porque es capaz de multiplicar los argumentos extraídos de las memorias subterráneas.[4] La historia oral disciplinaria debe hacerse para la sociedad. Se realiza en el entramado político y en él justifica el esfuerzo intelectual que, forzosamente, debe dejar de ser enajenado.

 


[1] Conviene citar la afirmación de Meyer, “Memoria y conciencia”,  2000, p. 77, en defensa de la profesionalización de la historia oral a cargo de los académicos, con el fin de demostrar que el tema es complejo y polémico. Dice la autora: “no podemos siquiera imaginar desacuerdo entre quienes reúnen, restauran, ordenan, organizan y ponen a disposición de la consulta ese mundo esencial de la heurística—los archiveros—, por un lado, y por el otro, quienes intentamos llevar a buen término la tarea hermenéutica—los historiadores.”

[2] Voldman, “Historia oral”, 1991, pp. 145-155; Joutard, “Retos”, 1999, pp. 149-162.

[3] Tomo el concepto de “comunidad de destino” como lo define Bosi, Memória, 1995, p. 21.

[4] Pollak, “Memória, esquecimento”, 1989, pp. 3-15.

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