Thursday, June 25, 2009
Tuesday, June 9, 2009
Preguntas pruebas 5° Año
Preguntas 1er Prueba de Historia, 2009
5° Año
1) ¿Cómo y a partir de cuando reconformó en Estado nación moderno en Europa?
2) ¿Qué caracteriza a un Estado-nación en la época moderna?
3) Características del la monarquía absoluta
4) ¿Cuáles son las diferencias entre la legitimación del Absolutismo hecha por Bossuet y Hobbes?
5) ¿Cuáles son las características sociales y políticas del Antiguo Régimen?
6) ¿Qué fue el mercantilismo? Explica y fundamenta.
7) ¿Qué papel juegan la burguesía y la aristocracia (nobleza y clero) en la economía entre los siglos XVI y XVIII?
Compara el mercantilismo con la fisiocracia en cuanto a fuente de riqueza, función del Estado, comercio.
9) Características del pensamiento ilustrado.
10) ¿Por qué podemos decir que los filósofos de la Ilustración (Locke, Montesquieu y Rousseau) echaron las bases de liberalismo político?
11) ¿Cómo funciona la teoría de la separación de poderes de Montesquieu? Aplícala a un ejemplo actual.
12) ¿Qué es el Estado de Naturaleza de Rousseau y como se caracteriza? Es la misma imagen que tuvieron otros autores como Locke y Hobbes.
13) Diferencias entre el pacto social planteado por Hobbes, Locke y Rousseau. Tener en cuenta quiénes intervienen en el pacto, para qué se hace (los motivos), y cuanto dura.
14) ¿Qué nuevas ideas planteo en el pensamiento económico Adam Smith?
15) Transformaciones económicas del siglo XVIII.
Definiciones a tener en cuenta*
Estamento
Antiguo régimen
Monopolio
Clero
Liberalismo
Contrato social
Legitimación
Fisiocracia
Ilustración
Antropocentrismo
Naturalismo
Racionalismo
*aclaro que esto es una guía. Pueden aparecer otras definiciones.
Profesor Leonardo Pribaz
Tuesday, April 28, 2009
La política en Estados Unidos
Características del sistema político de Estados Unidos
- Sistema político liberal y representativo.
- Sistema de partidos: bipartidista.
- Forma de gobierno. democracia
Tendencias políticas en Estados Unidos: liberales y conservadores.
- Los liberales
“Actualmente, en la acepción común, al describir a un hombre como liberal, sugerimos que éste cree en la necesidad de una mayor intervención gubernamental en el orden económico y social; que apoya una más amplia previsión social; los esfuerzos nacionales para erigir escuelas; un mayor respaldo nacional en asuntos tales como la atención médica…Además, implica que la persona probablemente se oponga a las limitaciones a la libertad de palabra y de prensa, aun cuando esas mismas limitaciones les parezcan a otros íntimamente relacionadas con la seguridad nacional. Favorece asimismo la rápida nivelación de todas las personas sin importarle la raza o el credo. Se conforma con ver aumentar los impuestos para pagar el costo de este ampliado papel gubernamental. Y, por fin, probablemente sea un decidido partidario de las Naciones Unidas, de una mayor ayuda a los otros países, y crea fervientemente en la necesidad de las conferencias y negociaciones internacionales destinadas a mitigar y resolver los conflictos entre las naciones, aun cuando sean naciones con ideologías y objetivos prácticos diametralemente opuestos” Howard Penimman, “El proceso político norteamericano”. Pág. 85
- Los conservadores
“No podríamos describir al conservador de Estados Unidos como aquel que se opone a todas las medidas apoyadas por los liberales. Sin embargo, es de suponer que tenga menos fe en la solución de problemas internos por medio de la intervención gubernamental. Generalmente no se opone a los derechos y libertades civiles, pero puede abogar por una evolución más gradual hacia la igualdad racial y limitaciones a la palabra y a la prensa, cuando éstas parezcan afectar seriamente la seguridad nacional y la moral pública. En el campo internacional puede tener más confianza en la defensa que en las organizaciones internacionales, conferencias y ayudas económicas.” Howard Penimman, “El proceso político norteamericano” . Pág. 86.
El apoyo electoral de los partidos políticos norteamericanos
El apoyo republicano
“Para distinguir los grupos que son alma del Partido Republicano, podemos advertir aquellos que dieron apoyo al partido no solamente en los años de grandes victorias como el de 1956, sino también en años de derrota como 1948. [...] Estos republicanos consecuentes están integrados por profesionales y personas con cargos directivos, ciudadanos de formación universitaria, y residentes en los pueblos y ciudades de formación universitaria, y residentes de los ámbitos rurales. También apoyan a los republicanos los protestantes y los obreros no sindicados, así como rusos, polacos y alemanes.” F. I. Greenstein, “Democracia y partidos políticos en Norteamérica”. Pág. 48
El apoyo demócrata
“En el lado demócrata se encuentran tres grupos que son consecuentes en su apoyo al partido: los obreros no cualificados, los obreros sindicalizados, los negros, los residentes de las áreas metropolitana, los católicos, y algunas comunidades de inmigrantes como latinos, italianos e irlandeses.” F. I. Greenstein, “Democracia y partidos políticos en Norteamérica”. Pág. 49
El liberalismo europeo
El liberalismo europeo
El liberalismo como doctrina política derivaba del racionalismo del siglo XVIII, por cuanto se oponía al yugo arbitrario del poder absoluto, al respeto ciego al pasado, al predominio del instinto sobre la razón. Por el contrario, preconizaba la búsqueda de la verdad por parte del individuo sin ningún tipo de trabas, sino mediante el diálogo y la confrontación de pareceres, dentro de un clima de tolerancia, de libertad y de fe en el progreso. Esa doctrina se asentaba en la confianza en el poder de la razón humana que todo lo esperaba de las constituciones y de las leyes escritas. Su rasgo distintivo consistía en el deseo de querer resolverlo todo mediante la aplicación de unos principios abstractos y mediante la aplicación de los derechos de los ciudadanos y del pueblo. La Revolución fue lo que dio fuerza verdaderamente a estas ideas. Frente a los privilegios históricos y a las prerrogativas tradicionales del príncipe o de las clases gobernantes, el liberalismo opone los derechos naturales de los gobernados. Frente a la idea de jerarquía y de autoridad, el liberalismo presenta las ideas de libertad y de igualdad. Y estas ideas son aplicables a todos los terrenos: al gobierno, a la religión, al trabajo y a las relaciones internacionales. Pero el liberalismo se refiere fundamentalmente a dos aspectos: a lo político y a lo económico.El liberalismo como sistema político fue construido a partir de las doctrinas de los viejos maestros Montesquieu, Voltaire, Rousseau o Condorcet, que se consagran después de la caída de Napoleón y se extienden desde Francia e Inglaterra por el sur y por el este de Europa.
El liberalismo político proponía una limitación del poder mediante la aplicación del principio de la separación entre el legislativo, el ejecutivo y el judicial, de tal manera que el legislativo quedaba en manos de una Asamblea elegida por sufragio censitario. Esa división debía establecerse mediante la creación de órganos que tuviesen la misma fuerza, pues en el equilibrio de los poderes residía la mejor garantía de su control mutuo y al mismo tiempo de la libertad del individuo frente al absolutismo. El liberalismo se distinguía de la democracia o del radicalismo porque defendía la idea de la soberanía de las asambleas parlamentarias frente a la soberanía del pueblo; porque daba primacía a la libertad sobre la igualdad y porque preconizaba el sufragio limitado frente al sufragio universal. Para los liberales,
la Revolución francesa se había condenado a sí misma a causa de sus excesos: el reinado del Terror y la democracia popular habían conducido a la reacción y a la dictadura militar de Napoleón.El liberalismo comenzó a transformar a Europa a partir de la senda década del siglo XIX y fue precisamente en España donde tuvo una de sus más tempranas manifestaciones con la reunión de las Cortes de Cádiz y la elaboración de la Constitución de 1812, la cual se convirtió en un símbolo para muchos liberales europeos. De hecho, el término liberal fue utilizado por primera vez por los diputados españoles en aquellas Cortes en el sentido de abiertos, magnánimos y condescendientes con las ideas de los demás, en su lucha por acabar con el absolutismo tradicional de su Monarquía. Unas veces, el liberalismo se impuso mediante un movimiento revolucionario, como fue el caso de Francia en 1830, y otras recurrió a la reforma mediante una evolución progresiva del sistema político sin violencias, como ocurrió en los Países Bajos o en los países escandinavos.
¿Cuáles son las características de los regímenes liberales? Veamos qué elementos y qué rasgos comunes podemos encontrar en ellos y de qué forma podríamos definirlos. En primer lugar hay que aclarar que aunque no forma parte sustancial de su doctrina política, el liberalismo acepta la Monarquía y de hecho en Europa durante el siglo XIX casi todos los regímenes liberales están presididos por el rey. No ocurre lo mismo, sin embargo, en América por la falta de tradición que el sistema monárquico tenía en los países de aquel continente. Como elemento esencial en todo régimen liberal está la Constitución, que es una ley fundamental por la que se rige el sistema político y está dictada siempre por una Asamblea constituyente, a diferencia de la Carta otorgada, que, como la promulgada en Francia en 1814 y siendo también una ley fundamental que tiende a cumplir la misma función, está dictada por el poder, es decir, impuesta de arriba a abajo. Comparada con la ausencia de textos del Antiguo Régimen, el deseo de definir por escrito la organización de poderes y el sistema de sus relaciones mutuas, es una novedad aportada por la Revolución que tomó el ejemplo de los Estados Unidos de América. Desde el punto de vista de la teoría política, la Constitución puede ser abierta o cerrada. Es abierta cuando especifica los derechos y los deberes de los ciudadanos y es cerrada cuando especifica solamente el funcionamiento del régimen, las obligaciones y deberes que tiene el Rey, hasta dónde alcanza su potestad, si el poder legislativo tiene que estar dividido en dos cámaras, etc. Puede establecerse también una división entre Constitución flexible y Constitución rígida. La primera es aquella cuyos términos pueden ser desarrollados posteriormente en otras leyes más específicas, como ocurre cuando se dice que las elecciones se efectuarán de la forma que determinen las leyes. Es decir, se dejan muchos de sus artículos a una interpretación posterior para que ésta pueda cambiar sin que por ello haya que modificar el texto constitucional. La Constitución rígida, por el contrario, no deja nada a la interpretación posterior: lo tiene todo previsto. La Constitución, tiene también un carácter universalista, es decir, está basada en unos principios tan generales y de tanto interés para todos que éstos podrían ser aplicados a todos los países, y de hecho así ocurrió por ejemplo en Portugal, donde se copió exactamente la Constitución gaditana de 1812.
Según el esquema de Montesquieu en el que se basa el régimen político liberal, el poder legislativo elabora las leyes, el ejecutivo las hace cumplir y el judicial determina si estas leyes han sido cumplidas o no. El ejecutivo no tiene, en definitiva, más que un papel de gendarme. El elemento esencial del liberalismo es la Asamblea, que es la reunión de los representantes de la soberanía nacional y la que tiene la potestad de hacer las leyes. El sistema liberal admite la existencia de una sola asamblea, o dos. Cuando el poder legislativo está dividido en dos Cámaras, la Cámara Alta, compuesta generalmente por individuos que por su mayor edad o por su situación suelen ser más conservadores, actúa como freno de la Cámara Baja .La Asamblea crea el parlamentarismo, cuyo eje son los partidos políticos, no contemplados por la Constitución, pero que constituyen parte fundamental de la dinámica política de los sistemas liberales. En realidad, los partidos políticos, que comienzan a aparecer en los inicios del liberalismo, no son más que la agrupación de aquellos ciudadanos que defienden unos principios comunes expresados en unos programas en los que se exponen sus puntos de vista sobre los asuntos de su propio país y la solución que darían a sus principales problemas en el caso de que alcanzasen el poder.
Benjamin Constant, uno de los principales teóricos del liberalismo doctrinario francés, afirmaba que los partidos políticos eran la esclavitud de unos pocos para la libertad de la mayoría. Los diputados de la Asamblea son elegidos por el cuerpo electoral. El liberalismo no considera que el derecho al voto sea un derecho natural, sino más bien una función, un servicio público para el que la nación habilita a una serie de ciudadanos que reúnen unas determinadas condiciones, generalmente económicas. El liberalismo, a pesar de que consagra el principio de la igualdad de derechos de los hombres, introduce una distinción entre el país legal y el país real. A pesar de que pueda ser contradictorio, en la sociedad liberal sólo una minoría dispone del derecho al voto, de la plenitud de los derechos políticos. Aunque esta discriminación sea al mismo tiempo selectiva y exclusiva, como señala René Remond, no es por eso definitiva o absoluta: no excluye de por vida al individuo. A éste le basta con reunir las condiciones exigidas -alcanzar los 300 francos del censo en el caso de Francia- para transformarse de inmediato en elector. “¡Enriquecéos!”, espetaba Guizot a aquellos que reclamaban el derecho al voto. Sólo los que trabajaban, ahorraban y se enriquecían podían acceder a manifestar su voluntad política en el acto electoral. La política liberal se inscribe de esta manera en la perspectiva de una moral burguesa que ignora las dificultades y las trabas que tienen los individuos de las clases más deprimidas para promocionarse socialmente. Por eso, aunque el liberalismo se basa en la igualdad de derecho, en el sentido de que todos los ciudadanos gozan de los mismos derechos civiles, de hecho establece unas diferencias sociales basadas, no en el nacimiento y en la sangre como ocurría en el Antiguo Régimen, sino en la posesión de riquezas.
El dinero es uno de los pilares fundamentales del orden liberal, por cuanto se convierte en un principio liberador. Frente a la escasa o nula movilidad social que ofrecía la propiedad del suelo, que ataba al individuo a la tierra, o el nacimiento, el dinero como pauta para establecer la jerarquización de la sociedad abre posibilidades a todos para alcanzar un puesto en su escalafón. Las sociedades de los países occidentales de Europa ofrecen numerosos ejemplos de individuos que han ascendido rápidamente en la jerarquía social. El dinero se convierte, pues, en un factor de liberación y en un medio para la emancipación social de los individuos. Pero el dinero puede ser también un motivo de opresión. Para aquellos que no pueden alcanzar la riqueza, la situación se agrava. El triunfo de una economía liberal, en la que se impone el beneficio sobre cualquier otra consideración, lleva aparejada la miseria de los más débiles, que se ven desprotegidos en una sociedad en la que sólo existen las relaciones jurídicas, impersonales y materializadas por el dinero. El liberalismo político alcanzaría un notable grado de desarrollo con los doctrinarios franceses, entre los que destacaron Benjamin Constant, Guizot y Royer Collard.Desde el punto de vista económico, el liberalismo defendía la libertad plena y total, la supresión de las corporaciones y de los gremios, y de todas las trabas que pudieran suponer un obstáculo para el libre desenvolvimiento de las empresas y de las asociaciones. El Estado burgués debía renunciar a los viejos principios del mercantilismo y a cualquier tipo de intervencionismo en la economía de los países.
Jeremy Bentham (1748-1832) fue uno de los pensadores que más influyó en la consolidación de estas ideas en estos años iniciales del siglo XIX. Bentham aseguraba que “los individuos interesados son los mejores jueces para el empleo más ventajoso de los capitales y que el hombre de Estado tan propenso a inmiscuirse en las cuestiones de la industria y del comercio no es en nada superior a los individuos que quiere gobernar sino que le es inferior en muchos aspectos”. En efecto, su argumento era que un ministro no tiene por qué saber mejor que un hombre de empresa cómo se manejan los negocios puesto que éste se ha dedicado a ello toda su vida, por consiguiente le es inferior. De ahí que concluyese que “la intervención de los gobiernos es una equivocación; actúa más como un obstáculo que como un medio”. Para él, el Estado era incapaz de regular y de ordenar la sociedad económica y debía abstenerse y dejar al individuo que dispusiese libremente de sus propios intereses.
En este mismo sentido desarrollaron sus teorías económicas liberales otros pensadores que se basaban a su vez en tratadistas del siglo XVIII como Adam Smith y los fisiócratas franceses, aunque ya no creían como ellos en un orden económico espontáneo debido a la bondad de la Providencia y al juego de la libertad individual.
Entre ellos se hallaba Robert Malthus (1766-1836), quien publicó su polémica obra Ensayo sobre el principio de la población el mismo año en que estalló la Revolución francesa, aunque fue reeditada posteriormente en numerosas ocasiones. La idea fundamental de Malthus es que la población se acrecienta en progresión geométrica, mientras que la subsistencia lo hace sólo en progresión aritmética. De esa forma, la miseria en el mundo tendería a aumentar ya que la población crecería más rápidamente que la producción para alimentarla. “Un hombre que nace en un mundo que está ya completo -escribió Malthus-, si no puede obtener de sus padres la subsistencia que justamente les pide, y si la sociedad no necesita de su trabajo, no tiene ningún derecho a reclamar la más mínima porción de alimento y, de hecho, está de más. En el gran banquete de la naturaleza, no existe un cubierto para él”. Los hechos demostraron posteriormente que los cálculos de Malthus eran equivocados. Ni la población creció tan rápidamente, ni la producción aumentó de forma tan lenta como había previsto. Sin embargo, introdujo el concepto de crecimiento, frente al sistema económico de tipo estático que describían Adam Smith y los fisiócratas.
Del pesimismo de Malthus participaba también otro de los economistas liberales de la escuela inglesa: David Ricardo (1772-1823). Para él, no era posible extraer más riquezas de la tierra ya cultivada y por lo tanto sólo cabía esperar que aumentara la producción agrícola mediante la roturación de nuevas tierras que, por supuesto, eran de menor valor. Por eso, requerían un mayor esfuerzo para su cultivo, por lo que los precios tenderían a aumentar. Por otra parte, la introducción de nuevas técnicas en las tierras de buena calidad, no serviría para aumentar su rendimiento. Por el contrario, a partir de un cierto nivel de inversión para mejorar los cultivos, la producción no se incrementaría al mismo ritmo; es lo que se llama la ley del rendimiento decreciente. Consiguientemente, Ricardo creía que las dificultades económicas y la miseria no podrían ser corregidas ni por los progresos técnicos ni por las reformas sociales.Otro economista liberal de esta época y que representa el espíritu de la burguesía del siglo XIX es Stuart Mill (1806-1873), quien a diferencia de sus antecesores defendía una cierta intervención del Estado en la economía. Para Stuart Mill se había llegado al término de una evolución y no era posible ya que se produjeran grandes cambios; es más, había que poner todos los medios para impedir que éstos pudiesen darse.
Resulta curioso señalar la relación existente entre liberalismo económico y conservadurismo. En efecto, para muchos el liberalismo puede evocar una noción de libertad, opuesta al conservadurismo. Sin embargo, en el terreno económico el liberalismo se caracteriza por un sistema que, bajo la máscara de la libertad, se basa en el principio de la selección de los seres vivos, mediante el que los más fuertes acaban con los más débiles. Otros economistas, en general franceses, proponían un liberalismo más optimista. Entre ellos cabe citar aquí alean Baptiste Say (1767-1832), F. Bastiat (1801-1850) y Charles Dunoyer (1786-1862). Todos ellos eran contrarios a la intervención del Estado en la economía pues existían leyes naturales que eran las que debían regirla. No eran partidarios de establecer ningún sistema de asistencia ni de atención a los menos favorecidos, porque eso -decían- contribuía a extender la pereza y la incuria. Sin embargo, eran partidarios de fomentar la industria y creían en el aumento ilimitado de la producción. Sólo en un punto parecen contradictorias las doctrinas de estos economistas: aunque contrarios a la intervención del Estado en el control interior de la producción y en lo relativo a las leyes sociales, se mostraban partidarios de la participación del mismo en las cuestiones aduaneras. Casi todos ellos eran proteccionistas.
Extraido de Artehistoria, página de recursos didácticos
Saturday, April 4, 2009
Bienvenida al post
Leonardo Pribaz
P.D.: Cualquier sugerencia de mejoramiento de la página será bienvenida, así como comentarios.
Tuesday, March 31, 2009
La Primer Guerra Mundial - síntesis informativa
La Primer Guerra Mundial
El siglo XX al como lo llama Eric Hobsbawn, no puede concebirse sin las guerras. Estas guerras han hecho sobrevivir a la civilización y a la especie humana pero a costos elevados. Es por esto que cuando nos enfrentamos al estudio del siglo XX, nos encontraremos que la guerra nos ha marcado y que ha guiado los destinos de la humanidad.
La diferencia de las guerras en siglos anteriores es que nunca habían adquirido el carácter de mundiales, sino que las potencias se enfrentaron, pero comunmente las guerras eran de tinte colonial, es decir, que se producían en las propias colonias y no en los países en conflicto. Entre 1815 y 1914 ninguna gran potencia (es decir Inglaterra, Francia, Alemania, Estados Unidos) se enfrentó a otra más allá de su región de influencia inmediata.
Pero esto cambiará con la Primer Guerra Mundial, ya que es la primer guerra mundial en la que participaron todas las grandes potencias y todos los estados europeos, así como países de ultramar que enviaron tropas y suministros apoyando a los beligerantes.
La guerra comenzó como una guerra esencialmente europea entre la Triple Alianza formada por Francia, Gran Bretaña y Rusia, y las llamadas “potencias centrales” es decir Alemania y el Imperio austro-húngaro. Partiendo de esta estructura luego se plegaran a uno u otro bando Grecia, Turquía, Bulgaria, Italia, Portugal, y Estados Unidos en 1917 (cuya intervención desequilibrará las acciones).
La estrategia de los alemanes como lo será en la segunda guerra, será la de aplastar rápidamente a Francia en el oeste, y luego actuar con rapidez en el este para eliminar a Rusia antes de que el Imperio del zar pudiera organizar sus numerosos ejércitos.
Los alemanes avanzaron hasta Francia, e invadieron sus territorios, allí se consolidó el “frente occidental” que se transformó en la maquinaria más mortífera que había conocido hasta entonces el hombre. Allí convivían millones de hombres y ratas sepultados en las trincheras. Durante semanas se bombardeaban esas posiciones para “ablandar” al enemigo y de esa manera atacar. Será aquí donde surjan inventos como los gases químicos (sarín, mostaza) y nuevas armas como el aeroplano y el tanque de guerra.
Al otro lado, y a consecuencia de la parálisis del “frente occidental”, los alemanes atacaron a Rusia, y los expulsaron con ayuda de los austríacos de Polonia. Pero por ahora lo único que hacía Rusia era defenderse del ataque de las “potencias centrales”.
La guerra totalmente congelada en el “frente occidental” se transformó en: el que avance en el frente occidental ganará y terminará la guerra. Es en esta coyuntura que entra en acción Estados Unidos, que veía continuamente atacada su flota mercante por los submarinos alemanes que navegaban el Atlántico. A pesar de esto Alemania había conseguido destrozar a Rusia, y ayudado a sumergirla en una verdadera guerra civil (la Revolución Rusa) y en 1918 firmó con los rusos la Paz de Brest-Litovsk, donde cesaron las hostilidades.
De esta manera los dos bandos se dedicaron al paralizado frente, y poco a poco los aliados van a avanzar sobre los alemanes en 1918, y en pocas semanas las potencias centrales fueron derrotadas.
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“En el otoño de 1918, la revolución se enseñoreó de toda la Europa Central y Suroriental [...] Ninguno de los gobiernos existentes entre las fronteras de Francia y el mar del Japón se mantuvo en el poder.” Eric Hobsbawm, Historia del Siglo XX. |
La Primer Guerra Mundial es consecuencia de la fusión entre política y economía (proceso que se da a lo largo del imperialismo). Es así que la rivalidad política internacional se establecía en función del crecimiento y la competitividad de la economía, pero lo característico es que las empresas no tienen límites naturales, de ahí el conflicto. Fue un objetivo absurdo y destructivo que llevó a la ruina tanto a los vencedores como a los vencidos, ya que 5 años de guerra habían endeudado a todos los países. Estas deudas se habían contraído aumentando los impuestos sobre los artículos considerados de lujo, liquidando los activos en el extranjero (trayendo el capital del país del extranjero), con prestamos internacionales, emitiendo dinero, etc. Esto precipitó a los países derrotados en la revolución, a los vencedores a la bancarrota y en el agotamiento material.
En el Tratado de Versalles, impone la paz a Alemania por parte de los países vencedores (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia e Italia).
Puntos tratados en el Tratado de Versalles y de París:
1. Alemania debe encargarse de las reparaciones de guerra.
2. Reestructurar el mapa europeo, creando nuevos estados para rellenar aquellos espacios vacíos que surgían tras el hundimiento de las “potencias centrales” y Rusia. Esta idea del presidente de los Estados Unidos, se basa en el derecho a la autodeterminación de los pueblos, y que pretendía la construcción de estados nacionales étnico-lungüísticos.
3. Las relaciones internacionales de ahora en más y el evitar un nuevo conflicto mundial. Para estos se creará la Sociedad de Naciones (creación del presidente Wilson) que pretenderá el entendimiento democrático antes que el bélico.
Con respecto al salvar el mundo del blochevismo y reestructurar el mapa de Europa eran dos proyectos que se unían con la construcción de un “cordón sanitario” alrededor de Rusia.
A Alemania se le impuso una paz con muy duras condiciones, justificadas con el argumento de que era la única responsable de la guerra y de todas sus consecuencias, con el fin de mantenerla en crónica debilidad. El proceso utilizado fue el de amputación territorial (la zona de Alsacia y Lorena para Francia y el Ruhr a Polonia), pero también se le impidió tener una flota importante, una fuerza aérea, se redujo su ejercito, se le impusieron “reparaciones” (indemnizaciones en dinero), se ocupó la zona occidental del país militarmente y se les quitaron las colonias en África.
Las consecuencias de la Primer Guerra Mundial
Material 6° Año
Las consecuencias de la Primer Guerra Mundial
1. Perdidas humanas
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CONSECUENCIAS DEMOGRÁFICAS
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Fallecidos
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9.272.000
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Inválidos
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6.5000.000
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Viudas
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4.250.000
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Huérfanos
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8.000.000
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2. Perdidas materiales
Al término de la guerra fue necesario reconvertir las industrias que habían estado destinadas durante años a la producción de guerra. El proceso fue lento y se vio entorpecido por una crisisque se alargó hasta 1924. La “economía de guerra” dislocó el sistema productivo y eliminó de la política económica los principios del liberalismo. La tendencia se consolidó durante la posguerra fruto de las políticas de los gobiernos de izquierda, especialmente los socialdemócratas. El intervencionismo económico del Estado fue la pauta seguida durante el período de entreguerras salvo en el caso de Estados Unidos, hasta la llegada a la presidencia de F. D. Roosevelt.
Sin embargo hubo países que se beneficiaron económicamente En primer lugar aquellos que habían permanecido neutrales durante el conflicto y se habían convertido en proveedores de materias primas y alimentos para los contendientes, casos de Brasil, Argentina y España.
Pero fundamentalmente la guerra consolidó el crecimiento de dos grandes potencias: Estados Unidos y Japón cuyo comercio experimentó un aumento sin precedentes en detrimento de las potencias tradicionales de Europa, que perdieron sus mercados exteriores y vieron cómo su espacio económico se fragmentaba.
Estados Unidos prestó importantes cantidades de dinero a los aliados y les suminstró abundante material bélico, bienes de equipo y víveres. Se convirtió en el mayor acreedor (más de 250 mil millones de dólares) de los países europeos, que en adelante entraron en una estrecha dependencia de los créditos norteamericanos para hacer frente a la reconstrucción económica. El dólar se convirtió junto a la libra esterlina en el principal instrumento de cambio en las transacciones internacionales y la bolsa de Nueva York consiguió el liderazgo mundidal.
3. Consecuencias sociales
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La incorporación de la mujer al sistema productivo durante el conflicto rompió el monopolio que hasta entonces habían ejercido en él los hombres, alterando con ello los esquemas tradicionales de desarrollo del capitalismo. Durante la guerra la mujer adquirió conciencia de su capacidad para desarrollar las habilidades de los hombres y demandó un creciente protagonismo en el mercado laboral.
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Las clases medias salieron empobrecidas del conflicto, en tanto que surgieron nuevas fortunas relacionadas con la producción de armas y la especulación de víveres. Las masas obreras sufrieron una importante pérdida del poder adquisitivo de sus salarios a causa de la inflación y fueron protagonistas de una intensa agitación laboral, concretada en una oleada de huelgas que se hicieron eco de la revolución bolchevique rusa.
Un país especialmente sensible a la crisis y a la agitación social fue Alemania, obligada tras los tratados de paz a indemnizar a los vencedores con ingentes sumas de dienero.
4. Consecuencias políticas
Los cuatro imperios existentes antes del final del conflicto (Austria-Hungría, Alemania, Turquía y Rusia) desaparecieron con sus correspondientes casas reinantes, dando lugar a repúblicas. La revolución bolchevique, acaecida durante guerra, marcaría un hito en la historia de la humanidad por ser la primera que dio como resultado el nacimiento de un estado comunista, que jugaría un papel determinante en la historia del siglo XX.
Se alteró el mapa europeo. Los antiguos imperios Austro-Húngaro, Turco y Rusia sufrieron grandes pérdidas territoriales, de donde surgieron nuevos estados: Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Yugoslavia, Checoslovaquia y Hungría.
Alemania perdió Alsacia y Lorena, que pasaron a manos francesas, así como todos sus territorios ultramarinos o colonias.
Monday, March 30, 2009
Guerra Fría - La crisis de los misiles
Imágenes Guerra Fría
La Guerra Fría en documentos
a.- Doctrinas de la guerra fría: nortemaericana (Truman) y soviética (Jdanov)
“Uno de los objetivos fundamentales de la política exterior de Estados Unidos es la creación de condiciones en las cuales nosotros y otras naciones podamos forjar una manera de vivir libre de coacción…En la presente etapa de la historia mundial, casi todas las naciones deben optar entre modelos alternativos de vida. Con frecuencia la opción no es libre. Uno de dichos modos de vida se basa en la voluntad de la mayoría y se distingue por la existencia por la existencia de instituciones libres, un gobierno representativo, elecciones limpias, garantías a la libertad individual, libertad de palabra y religión y el derecho a vivir libres de opresión política. El otro se basa en la voluntad de una minoría impuesta mediante la fuerza a la minoría. Descansa en el terror y la opresión, en una prensa y radio controladas, en elecciones fraudulentas y en la supresión de las libertades individuales.” Discurso de Truman ante el congreso 1947
“Dos líneas opuestas se han manifestado en uno de los polos de la política de la U.R.S.S. y de los otros países democráticos que apunta a minar el imperialismo y a reforzar la democracia; en el polo opuesto la política de los Estados Unidos y de Inglaterra que busca reforzar el imperialismo y estrangular la democracia. Y porque la U.R.S.S. y las democracias nuevas se han convertido en un obstáculo para la realización de planes imperialistas, una cruzada se organizó entre ellos. Esta cruzada se acompaña con la amenaza de una nueva guerra de parte de los hombres políticos imperialistas más encarnizados de Estados Unidos y de Inglaterra. Así se formaron dos campos en el mundo, de un lado el campo imperialista y antidemorático que tiene por fin esencial el establecimiento de la dominación mundial del imperialismo americano y el aplastamiento de la democracia, y, de otro lado, el campo antiimperialista y democrático en el que el fin esencial consiste minar el imperialismo, reforzar la democracia y liquidar los restos del fascismo.” Discurso de Jdánov, en la Conferencia fundadora del Kominform, en 1947.
b.- Extracto de las cartas fundacionales de la OTAN y el Pacto de Varsovia
Tratado del Atlántico Norte
Art. 1º. “Las partes se comprometen, tal y como está establecido en la Carta de las Naciones Unidas a resolver por medios pacíficos cualquier controversia internacional en la que pudieran verse implicadas de modo que la paz y seguridad internacionales, así como la justicia, no sean puestas en peligro…”
Art. 5º. “Las partes acuerdan que un ataque armado contra una o más de ellas, que tenga lugar en Europa o en América del Norte, será considerado como un ataque a todas ellas, y en consecuencia, acuerdan que si tal ataque se produce, cada una de ellas en ejercicio del derecho de legítima defensa individual o colectiva reconocido por el artículo 51 de la Carta de Naciones, ayudará a la parte o partes atacadas…”
Washington DC, abril de 1949
Pacto de Varsovia
“Las partes contratantes, reafirmando su aspiración de crear un sistema de seguridad colectiva en Europa, basado en la participación de todos los Estados europeos, con independencia de su régimen social y político, que les permitirá unir sus esfuerzos en el interés de asegurar la paz en Europa.”
Art. 2º. “Las partes contratantes declaran que están prestas a participar en el espíritu de una sincera colaboración, en toda acción internacional que tenga por objeto asegurar la paz y la seguridad internacionales y que consagraran por completo sus esfuerzos a la realización de tal objetivo.”
Art. 4º. “En caso de ataque contra uno o varios de los Estados partes en el Tratado, cualquier estado o grupo de Estados, cada Estado parte en el Tratado, en el ejercicio de su derecho de legítima defensa individual y colectiva, conforme al art. 51 de la Carta de las Naciones Unidas, prestará al Estado o Estados víctimas de tal ataque una inmediata asistencia…”
Varsovia, mayo de 1955
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